domingo, 5 de octubre de 2014

OCTUBRE

Los zampullines chicos han mudado a su plumaje invernal.

El cauce del Arroyo de las Tijeras se viste de Otoño, filtrando la luz entre los amarillentos chopos.

Las imponentes paredes del cañón del río La Hoz están ansiosas por despeñar las primeras aguas.

La hierba mosquera emerge intentando paliar la ausencia de flores. 

Los cucharas aumentan su población llegando desde el Este.

El modesto macizo de la Gallinera espera paciente las nubes.

La sierra de Zuheros comparte los últimos calores con los primeros vientos fríos.

Las fochas se han desplazado a la Laguna Dulce, cubriendo de vida su mermado nivel.

Las zarzas presentan sus frutos.

jueves, 25 de septiembre de 2014

SEPTIEMBRE

Un grupo de correlimos tridáctilos se alimenta en las charcas que la marea ha abandonado, mientras el sol las cubre de oro.
Los zarapitos trinadores recorren las anchas bandas de arena de las playas atlánticas.

El largo periodo estival llega a convertir la laguna de Fuente de Piedra en una inmensa planicie salada, un cuadro impresionista con pinceladas blancas manchadas de azul.


Las águilas calzadas enfilan decididas el Estrecho de Gibraltar, empujadas por el viento de poniente.

Las cabezas de pollo, florecidas, adornan con modestia los baldíos.
Los escasos alimoches inmaduros vistos en Europa regresan a África tras su visita.
En la Laguna Amarga se concentran parejas de ánades frisos.

jueves, 14 de agosto de 2014

AGOSTO

Los milanos negros inician su regreso a África. Para algunos será su primera travesía.

El fuerte olor del poleo atrae los sentidos. 

Las hembras de malvasía custodian su milagroso tesoro. Las dificultades en su reproducción son inmensas.

El río Anzur abre un pasillo fresco entre la canícula. (Lucena a su paso por el Puente Povedano Siglo XVI).

Las cigüeñuelas preparan la migración, se agrupan y recogen la energía de los últimos rayos del sol.

Los flamencos jovenes se dispersan desde Fuente de Piedra.

La luz se abre iluminando los compactos bosques de la Sierra de Cabra.

Un errático correlimos zarapitín se alimenta durante el anochecer de la costa mediterránea.

domingo, 20 de julio de 2014

JULIO

Las avocetas juveniles vigilan el cielo que se refleja invirtiendo sus siluetas en el agua.

El esparto brilla poblando de rubios cabellos un claro en la Sierra de Aras.

Las libélulas muestran sus metálicos fuselajes por los bordes de las lagunas. 

Los periodos secos y las fluctuaciones del acuífero retiran las aguas de la Laguna Amarga, dejando un circo despejado para los paseos de los zorros.

Como cada verano, el águila culebrera planea majestuosa entre los conos de monte que coronan la cuenca del río Anzur.

Las "cabezas de turco" alcanzan su máxima altura, formando murallas inexpugnables que pronto el paso del estío abatirá.


Las grajillas cruzan el puente de los Piedros buscando las aguas del río Anzur.

lunes, 16 de junio de 2014

JUNIO

Una aceitera se expone en mitad de un camino de pastores para alcanzar los brotes de la primavera.

Los ramilletes de centaura menor manchan con sus cínco pétalos los claros en los cultivos.

Mancha de centaura menor en el borde de la Laguna del Rincón.

En la campiña, detrás de las cosechadoras, los cernícalos vulgares y primillas cazan rastreando el suelo amarillento.

El Arroyo de las Tijeras refresca todo un mosaico de tonos verdes. 

La gaviotas reidoras comienzan a cubrirse con su capucha estival.

Cardos comunes, espinosos guardianes de sus territorios.

lunes, 5 de mayo de 2014

MAYO

La luna llena de mayo ilumina con su poderosa influencia. Según ancestrales creencias su contemplación calma las tensiones de la mente. 

El colirrojo tizón macho viste con su plumaje nuevo.

La retama de olor (gayomba) perfuma sus cercanías.

La mariposa vulcana visita los últimos amarillos de las crucíferas.

La Sierra de Aras despide el día dibujando los perfiles de las retamas comunes, ahora simples trazos de horizonte.

Los lagartos se hacen visibles.

Un aguilucho cenizo peina las crecidas sementeras.

jueves, 24 de abril de 2014

ABRIL

Cigüeñuelas intentan establecerse en el tramo urbano del río Lucena. No será fácil soportar las condiciones de un medio en constante alteración. 

Los majuelos en flor adornan el Torcal de Antequera. 

Una pareja de golondrinas dáuricas, arquitectas del barro, construyen su nido bajo un puente de hormigón. 

Los ajipuerros emergen desde el pie de los olivos.

Cortejo de chorlitejos chicos.

La Sierra de la Horconera toma prestado un tenue verde antes del comienzo del calor. 

El río Anzur, a su paso por Los Piedros, conforma margenes arenosos que la lluvia intensa convierte en charcos de color.